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viernes, 8 de enero de 2016

Tomás de Aquino




















Apoteosis de Santo Tomás de Aquino, de Francisco de Zurbarán
 (Museo de Bellas Artes de Sevilla)

En este enlace tenéis los apuntes de Tomás de Aquino. También una comparación de este autor con R. Descartes.

domingo, 10 de mayo de 2015

El fetichismo de la mercancia.


En El Capital Marx nos habla de lo que él denomina "fetichismo de la mercancía", es decir, la fascinación que los productos que se nos ofrecen en el mercado ejercen sobre nosotros hasta el punto de que parecen objetos dotados de vida propia. Este hecho hace que olvidemos que toda mercancía es un objeto socialmente producido y que no prestemos atención a las condiciones en que ha sido fabricado, condiciones, normalmente, de explotación. Con los últimos ingenios tecnológicos esta tendencia parece haberse acentuado. Aquí os dejo una noticia sobre las condiciones de trabajo de los obreros en las fábricas orientales del iPad.



Otro asunto de plena actualidad es el de las condiciones de trabajo en las fábricas de los países de oriente donde se fabrica la mayor parte de la ropa que se vende en nuestras tiendas. En estos enlaces encontraréis información sobre el accidente ocurrido en 2013 en una factoria de Daca (Bangledesh) en el que murieron más de mil personas que trabajaban para marcas muy conocidas, y una denuncia sobre la complicidad de empresas occidentales en el trabajo infantil y esclavo.

Otra noticia reciente con denuncias de condiciones laborales abusivas en el mismo ámbito (en inglés). 

Fetiche: Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos (diccionario de la RAE).

viernes, 8 de mayo de 2015

Pervivencia de la "lucha de clases"

Para que reflexionéis sobre la actualidad del pensamiento de Marx leed este artículo del Prof. Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, publicado el 1 de mayo de 2014:

La explotación social como principal causa del crecimiento de las desigualdades

lunes, 6 de abril de 2015

El nihilismo.

El nihilismo. El nihilismo es, según F. Nietzsche, la voluntad de la nada, el querer la nada, la ausencia de valores en la que ha caído el hombre moderno que vive en un mundo en que los viejos valores han desaparecido y aún no han sido sustuídos por otros. Reflexionad sobre esta idea viendo este fragmento de la película Trainspotting (Danny Boyle, 1996).


Para que os sea más fácil entender el video os pongo aquí la transcripción del monólogo de Renton: "Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige una hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que emboban la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?"

martes, 24 de marzo de 2015

EL ROMANTICISMO

El contexto cultural y filosófico de Nietzsche es el del Romanticismo de la segunda mitad del s. XIX. Sobre esta corriente artística leemos lo siguiente en la Wikipedia:

El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Su característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por lo que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo, se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se desarrolla; incluso dentro de una misma nación se manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes. Leer más.

Aquí os dejo una serie de ejemplos del espíritu romántico en literatura, música y pintura:

Rima LXVI.
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
Gustavo A. Bécquer. 
Caspar D. Friedrich. Viajero frente al mar de niebla.


RICHARD WAGNER. La cabalgata de las Valquirias.


R. WAGNER. Tannhäuser (Obertura).




El prototipo del romanticismo: el monstruo.


Todos los hombres odian a los desgraciados. ¡Cuánto, pues, se me debe odiar a mí que soy el más infeliz de los seres vivientes! Sin embargo, vos, creador mío, me detestáis y me despreciáis, a mí, vuestra criatura, a quien estáis unido por lazos que sólo la aniquilación de uno de nosotros romperán. Os proponéis matarme. ¿Cómo os atrevéis a jugar así con la vida? Cumplid vuestras obligaciones para conmigo, y yo cumpliré las mías para con vos y el resto de la humanidad. Si aceptáis mis condiciones, os dejaré a vos y a ellos; pero si rehusáis, llenaré hasta saciarlo el buche de la muerte con la sangre de vuestros amigos.
––¡Aborrecible monstruo!, ¡demonio infame!, los tormentos del infierno son un castigo demasiado suave para tus crímenes. ¡Diablo inmundo!, me reprochas haberte creado; acércate, y déjame apagar la llama que con tanta imprudencia encendí.
Mi cólera no tenía límites; salté sobre él, impulsado por todo lo que puede inducir a un ser a matar a otro. Me esquivó fácilmente y dijo:
¡Serenaos! Os ruego me escuchéis antes de dar rienda suelta a vuestro odio. ¿Acaso no he sufrido bastante que buscáis aumentar mi miseria? Amo la vida, aunque sólo sea una sucesión de angustias, y la defenderé. Recordad: me habéis hecho más fuerte que vos; mi estatura es superior y mis miembros más vigorosos. Pero no me dejaré arrastrar a la lucha contra vos. Soy vuestra obra, y seré dócil y sumiso para con mi rey y señor, pues lo sois por ley natural. Pero debéis asumir vuestros deberes, los cuales me adeudáis. Oh Frankenstein, no seáis ecuánime con todos los demás y os ensañéis sólo conmigo, que soy el que más merece vuestra justicia e incluso vuestra clemencia y afecto. Recordad que soy vuestra criatura. Debía ser vuestro Adán, pero soy más bien el ángel caído a quien negáis toda dicha. Doquiera que mire, veo felicidad de la cual sólo yo estoy irrevocablemente excluido. Yo era bueno y cariñoso; el sufrimiento me ha envilecido. Concededme la felicidad, y volveré a ser virtuoso.
Mary Wollstonecraft Shelley. Frankenstein o el moderno Prometeo.